Tribunales
Seis condenados por los incidentes de Curia: no irán a prisión, pero no podrán asistir a algunos actos de San Fermín
Aceptan penas de entre 1 y 2,5 años de cárcel, aunque no ingresarán en prisión, y no podrán acudir a algunos actos de Sanfermines


Actualizado el 01/06/2026 a las 21:07
Cuatro años después, los graves incidentes ocurridos en la calle Curia de Pamplona durante la procesión de los Sanfermines de 2022 ya tienen sentencia: acusaciones y defensas llegaron este lunes a un acuerdo y dos de los procesados aceptaron 2,5 años de prisión, tres se conformaron con dos años y al sexto le impusieron un año. A todos se les aplicó la agravante de actuar por motivos ideológicos y la atenuante de reparación del daño, ya que han pagado unas indemnizaciones que en el caso del agente de la Policía Municipal de Pamplona lesionado (le rompieron la nariz) asciende a 27.000 euros.
El acuerdo incluye dos puntos importantes. Ninguno de los seis condenados ingresará en prisión, salvo que cometan otro delito en los próximos tres años, pero tendrán prohibida la asistencia durante dos años a algunos actos de las fiestas como las vísperas, la procesión, la octava y los encierros.
Todo ocurrió al paso de los ediles de UPN del Ayuntamiento de Pamplona (entonces Navarra Suma), con el alcalde, Enrique Maya, a la cabeza, agentes de la Policía Municipal y los miembros del clero. Según describe el escrito de la fiscalía, reconocido ayer por los acusados, “crearon un clima de pánico, temor y violencia, generando situaciones de enorme riesgo, dada la gran cantidad de personas ahí congregadas, y la existencia de otras calles estrechas, también conectadas con la calle Curia, asimismo llenas de gente que impedían la eventual evacuación de las personas”, destaca la fiscal.
Concretamente, prosigue, con gritos e insultos “acometieron, empujaron y golpearon”, intentando romper el cordón policial “con el propósito de acceder hasta los ediles y golpearles”. Todo, por “motivos ideológicos”. Dentro del clima de violencia generado, profirieron reiteradas expresiones a favor de Joseba Asiron y en contra de UPN, y también acusaciones de pederastia a los miembros del clero que iban en la comitiva.
A cuatro de los acusados, la fiscal pedía inicialmente 6 años y multa por los delitos de desórdenes públicos, atentado y lesiones, a otro 7 por elevar un año la petición por atentado, mientras que la pena más alta, de 8 años, era para el acusado que propinó un puñetazo a un agente y le rompió la nariz. También pedía para ellos 5 años sin pisar los Sanfermines.
Las dos condenas más elevadas impuestas este lunes son para el acusado que lesionó al agente policial y al que golpeó a Maya, a quien ha indemnizado con 600 euros. En la más baja, a un año de prisión, se tuvo en cuenta la atenuante de trastorno mental. Otros agentes también han sido indemnizados (al entonces jefe de la Policía Municipal le han abonado 600 euros) y a dos acusados les han impuesto además una multa de 2.880 euros. Los seis también deberán hacer frente al pago de las costas procesales.
UPN MUESTRA SU "SATISFACCIÓN" POR LA CONDENA
Unión del Pueblo Navarro mostró ayer su “satisfacción por la condena a los seis acusados por los incidentes que sucedieron en la calle Curia durante la procesión de San Fermín el 7 de julio de 2022”. El partido repara en que “a los seis condenados se les ha aplicado además la agravante de motivos ideológicos contra UPN”.
Desde la formación indican que “dichos incidentes tuvieron lugar al paso de los concejales de UPN en el Ayuntamiento de Pamplona, con el entonces alcalde Enrique Maya”. Y recuerdan que “se produjeron insultos en contra de UPN, así como gritos a favor del actual alcalde, Joseba Asiron, y los condenados intentaron romper el cordón policial a través de golpes y empujones, provocando entre otras lesiones una fractura nasal a un agente de Policía Municipal”.
Los regionalistas manifiestan que “todos los acusados han reconocido los hechos en el juicio, admitiendo que crearon un clima de pánico y generaron situaciones de riesgo”.
A juicio de UPN, “esta sentencia deja claro que no se trató de unos simples altercados, sino de unos hechos motivados por la intolerancia hacia quienes piensan diferente”. “Que se haya reconocido la agravante ideológica es especialmente relevante porque supone un reconocimiento de la verdadera naturaleza de lo ocurrido aquel día”, señalan.
Defienden que “la convivencia en Navarra exige respeto a todas las opciones políticas y a quienes las representan” y confían en que estos hechos “no vuelvan a repetirse nunca más”. “Nadie debe sentirse señalado, intimidado o agredido por sus ideas. Lo ocurrido en la calle Curia fue inaceptable y no tiene cabida en una sociedad democrática”.