Oposiciones
El 86% de los inscritos a la OPE docente de castellano se presentan al examen
Este sábado fueron 2.700 y este domingo en la prueba de euskera hay apuntados 1.555
Actualizado el 21/06/2026 a las 08:10
Alrededor de 2.700 aspirantes participaron este sábado 20 de junio en la OPE de maestros y maestras celebrada en el Campus de Arrosadía de la Universidad Pública de Navarra (UPNA). Los aspirantes de la modalidad de castellano, que disponen de 215 plazas vacantes, inauguraron ayer el primer día de pruebas con “un poco más” de 2.700 participantes, el 86% de los aspirantes esperados. Por la tarde, los 768 aspirantes del cuerpo de Música, Arte y Diseño, que aspiran a 66 plazas, completaron sus exámenes.
Las jornadas concluirán este domingo por la mañana con los opositores de la modalidad en euskera, cuyo número de plazas es más reducido, con un total de 75 vacantes, y para las que se esperan alrededor de 1.555 aspirantes.
La prueba del sábado constaba de dos partes y tenían el mismo peso en la calificación final, con un valor del 50 % cada una. Para superar el examen, era necesario obtener una puntuación mínima de 2,5 puntos en cada apartado. Aunque la convocatoria tenía una hora fija de inicio, a las 9.00 horas, el examen de la ‘prueba B’ no dio comienzo hasta las 9.42 horas, disponiendo de dos horas para completar el primer examen. Constaba del desarrollo por escrito de un tema elegido por el aspirante de entre dos extraídos al azar.
A las 12.15 daba inicio la segunda prueba, la parte A, que, con un carácter práctico, consistía en evaluar la formación científica y el dominio de las habilidades técnicas propias de cada especialidad. En esta también disponían de dos horas para completar el examen.
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COMBATIR EL CALOR
La ola de calor registrada este fin de semana en la capital navarra no fue un impedimento para el desarrollo de las OPE. Las aulas de la UPNA estaban climatizadas, contaban con aire acondicionado en el transcurso de las pruebas, por lo que los opositores pudieron realizar los exámenes en condiciones adecuadas. Al fin y al cabo, no es un detalle menor, ya que este sábado las temperaturas alcanzaron los 35 grados.
En las inmediaciones del Aulario, la Asociación Nacional de Profesionales de la Enseñanza (ANPE) instaló una mesa de avituallamiento con fruta como peras y plátanos, agua y snacks, con el objetivo de ayudar a los opositores a combatir los nervios y la deshidratación. También estuvo presente la DYA, que desplazó una ambulancia de soporte vital básico al parking principal de la universidad para tratar de atender posibles incidencias, como desmayos o bajadas de tensión por las altas temperaturas u otro tipo de incidentes.
DETECTORES DE FRECUENCIAS
En ambas pruebas, efectivos de la Policía Foral han trabajado para detectar posibles frecuencias y evitar así que los opositores pudieran comunicarse con el exterior mediante dispositivos electrónicos, con el objetivo de prevenir posibles fraudes. “ El detector de frecuencias busca un emisor y un receptor. Si detecta una señal muy continua, entiendo que puede estar produciéndose una comunicación. En ese caso, me acercaría a esa persona, le pasaría el detector y, si este indicara que lleva algún dispositivo de transmisión inalámbrica, informaría a la persona responsable del tribunal”, explicaba uno de los agentes.
No obstante, si el detector detectara a alguien intentando copiar, el agente únicamente tendría que avisar a los responsables del tribunal, que serían quienes decidirían qué medidas adoptar. “Yo simplemente me encargo de señalar”, añadía.
AULAS PARA LACTANCIA
Como en ocasiones anteriores, el departamento de Educación habilitó dos aulas para las madres lactantes con el fin de que pudieran amamantar a sus bebés durante la prueba. En una de ellas se realizaba el examen y, en la otra, esperaba el padre, la abuela u otro familiar con el bebé para que la madre pudiera alimentarlo cuando fuera necesario.
Para acceder a estas aulas, las madres únicamente debían comunicarlo antes del inicio de la prueba. “El tiempo que dedican a alimentar a sus hijos no se les descuenta del examen. Si tardan veinte minutos en darles el pecho, siguen disponiendo de esos veinte minutos para completar la prueba”, explicaba una de las organizadoras.
