La ruta con uno de los miradores más curiosos que recomienda Conocer Navarra
Un plan fácil y familiar en Falces con vistas al Arga y un sorprendente barranco lleno de figuras talladas


Publicado el 10/04/2026 a las 05:00
Una excursión no demasiado larga, con rincones sorprendentes y un toque de aventura: así es la ruta que la revista Conocer Navarra ha incluido en su último número (el 82) y que recorre los alrededores de Falces. Firmada por el experto senderista Mikel Irisarri, esta ruta se presenta como un plan ideal para hacer en familia y descubrir uno de los rincones más curiosos de la Ribera Alta de Navarra.
Se trata de un recorrido circular de apenas 6,6 kilómetros, con un poquito de desnivel y más o menos hora y media de duración, perfecto para niños acostumbrados a caminar, que combina historia local, naturaleza y hasta arte tallado en la roca.
Un paseo desde Falces entre historia, naturaleza y tradición
La ruta arranca en la Plaza de los Fueros de Falces y, desde el primer momento, conecta con una de las tradiciones más conocidas del municipio: el encierro del Pilón, protagonista de sus fiestas de agosto. El camino inicial asciende por este barranco, un tramo que ya de por sí resulta llamativo por su estrechez y pendiente.
A medida que se gana altura, el paisaje se abre paso entre pinares y pistas forestales hasta alcanzar uno de los grandes atractivos del recorrido.
Un mirador con más de 80 nidos de cigüeñas
El punto estrella de la ruta es el mirador de las Cigüeñas, un balcón natural desde el que se contemplan el casco urbano de Falces, el río Arga y la extensa llanura de la Zona Media. Según apunta Mikel Irisarri en la publicación, "en días despejados, incluso se intuyen los Pirineos".
Pero lo más espectacular está justo debajo: un roquedo donde se han llegado a contabilizar más de 80 nidos de cigüeñas en época de cría. Un auténtico espectáculo natural que fascina tanto a pequeños como a mayores. No es raro, además, observar algún buitre leonado compartiendo este singular entorno.
Eso sí, conviene extremar la precaución, y más si vamos con niños/as, ya que el mirador no cuenta con vallas protectoras.
Un barranco sorprendente con esculturas ocultas
La sorpresa final llega en la bajada. En un pequeño barranco, casi escondido y sin señalizar, aparecen más de una veintena de figuras esculpidas en la roca: caras, cuerpos, cigüeñas… obras de un artista anónimo local que convierten este tramo en una especie de museo al aire libre.
Este rincón añade un punto de misterio y juego para los más pequeños, que pueden entretenerse descubriendo las diferentes formas talladas en la piedra.
Con un desnivel moderado de unos 200 metros y sin grandes dificultades técnicas, esta ruta es una opción redonda para quienes buscan un plan activo con niños en Navarra.
Además, su cercanía y fácil acceso la convierten en una alternativa ideal para una mañana o una tarde diferente, especialmente en primavera, cuando el entorno luce en todo su esplendor.
Una vez más, Conocer Navarra pone en el mapa un recorrido, quizá sin el renombre de otros espacios naturales de Navarra, pero que demuestra que no hace falta irse lejos para encontrar planes sorprendentes en familia.
Puedes leer la ruta completa en el nº82 de la revista Conocer Navarra
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