Libro
Juan Echenique, periodista: "El pacharán se daba a los niños de Pamplona como un tónico"
A través de 60 lugares comunes del imaginario local, el autor de los tres libros ‘Secretos de Pamplona’ demuestra una vez más su amor por esta ciudad desde los elementos que han moldeado una personalidad única, rica y diversa


Publicado el 15/04/2026 a las 05:00
En el libro 'Pamplona, así somos. 60 imprescindibles de la vieja Iruña' –que presenta este miércoles 15 de abril a las 19 horas en el Nuevo Casino– caben la Dolorosa y el grupo Barricada, la peculiar Nochevieja pamplonesa y el pacharán, la chistorra o el frito de huevo del Río. El periodista y divulgador Juan Echenique Huarte (Pamplona, 1966) emprende un viaje a 60 aspectos de la historia de la capital navarra, que nos devuelven el reflejo, nos guste o no, de una parte troncal de la cultura de la ciudad y de sus habitantes.
Quizás hay tantas ‘Pamplonas’ como pamploneses. ¿Qué pasa con los que no se identifican con sus 60 imprescindibles?
Cada uno tendrá los suyos. Estos son los míos. Por ejemplo, yo me acerco a ‘lo Viejo’ y ya estoy pensando en el huevo que me voy a comer en el Río. A ti, quizás te guste otro. En todo caso, creo que hay referencias que son indiscutibles: la plaza del Castillo, la calle Estafeta, San Fermín... Es que no se puede vivir sin esas referencias.
Es evidente que de un modo u otro, esos 60 imprescindibles nos han marcado a la ciudadanía pamplonesa.
Sí. Pero yo tampoco me identifico con las 60 cosas de las que hablo. Hay algunas que he metido porque creo que son relevantes para mucha gente y para mí no lo han sido tanto; por ejemplo, Barricada. No es un grupo que haya seguido ni que me guste especialmente, pero es que ha vendido un millón de discos y es de la Txantrea. He buscado que en la selección haya personas, tradiciones, lugares y objetos con los que se identifica la mayor parte de la gente. Ese era el objetivo.
DNI
Juan Echenique Huarte (Pamplona, 1966) es licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra y profesor del mismo centro y de la misma facultad desde 2002. Comenzó su trayectoria profesional en ‘Diario de Navarra’ en 1987. Ha trabajado en el Ayuntamiento de Pamplona durante 16 años. Actualmente es el delegado de medios de comunicación del Arzobispado de Pamplona y Tudela.
¿Con qué imprescindible se identificas de forma plena?
Hombre, por ejemplo San Fermín. Me encanta. Soy muy sanferminero. Me encanta entrar a la capilla de San Fermín a ver al santo. San Fermín me parece incuestionable. También te diría que la plaza del Castillo me parece el corazón de la ciudad y es un sitio donde me siento muy cómodo. Y luego me encanta la Ciudadela. Es mi lugar favorito de Pamplona. Hasta que me casé, viví en la Vuelta al Castillo.
RODEAR EL CASTILLO
Que la llamaban así quienes salían de la muralla para dar una “vuelta”.
Eso nos lo cuenta Arazuri en Pamplona. Calles y Barrios. Pamplona era una ciudad, como sabemos, amurallada hasta 1920. Cuando la gente salía a dar un paseo fuera de las murallas, una vez construida la Ciudadela, decía, “me voy a dar la Vuelta al Castillo”. A la Ciudadela se le llamaba Castillo Nuevo. Para distinguirlo del Castillo Viejo, que era el que había en la Plaza del Castillo.
En el libro también se ve cómo se trenzan las historias en un mismo espacio: empieza hablando del Caballo Blanco y aparece la picota de ajusticiados, el alcalde Urmeneta, los cordeleros...
La picota que hay ahí estaba en el mentidero. La creación del Caballo Blanco es mucho más posterior de lo que la gente imagina. Se inauguró el 31 de diciembre de 1961. Y efectivamente, fue una iniciativa de Miguel Javier Urmeneta, un alcalde mítico que recuperó ese lugar que estaba absolutamente degradado. Ahora es uno de los sitios más bonitos de la ciudad, con esa terraza. Un lujo.
Una de las voces que aparecen en el libro es la chistorra, que en estos días suena en el Tribunal Supremo con connotaciones diferentes...
Por desgracia sí. Qué pena que palabras tan pamplonesas se asocien a cosas tan chuscas. Al final eran gente de aquí y empleaban palabras y lenguaje de aquí. Yo me quedo con la otra chistorra que me encanta además, sobre todo de barbacoa.
Otro elemento que nos identifica también culinario es el pacharán. En el libro dice que ya se bebía en la Pamplona del siglo XV.
Se bebía en celebraciones porque nos hablan de que una reina de Navarra ya tomó pacharán en su boda, pero al mismo tiempo era un tónico para el estómago. Incluso se administraba a los niños.
¿Hay más presencia femenina en este libro que en los anteriores?
Sí. Ha sido algo buscado. Ha habido mujeres que han hecho cosas tremendamente relevantes y que sin embargo no tienen tanto nombre o no se les reconoce igual. María Lacunza fue la primera abogada que hubo en Pamplona, con un cargo importante en la República. Fue repudiada con el franquismo y optó por dejar la abogacía.
También está María Ana Sanz.
Tiene una trayectoria impresionante desde el punto de vista educativo. Fue una revolucionaria total en los métodos de enseñanza pero también en lo social. Impulsó los roperos y las cantinas escolares, las colonias de Fuenterrabía. Fue una mujer muy interesante desde el punto de vista social, como cuento en el libro. También hablo de Jacoba San Miguel, una mujer muy emprendedora que abrió una tienda de ropa en el pasadizo al que da nombre. Hablamos de la primera mitad del siglo XX y traía diseños de París. Aquello era puro glamour.
Para el texto de la plaza del Castillo, utiliza una imagen con la plaza cerrada a Carlos III por el Teatro Gayarre. ¿No era más bonita esa plaza aunque urbanísticamente necesitase abrirse?
Rotundamente de acuerdo. Primero, la plaza cerrada crea un efecto más bonito. Y luego, no me cansaré de decirlo, con la Mariblanca en el medio: cuando ves fotos de esa época y con el Gayarre y con la Mariblanca, la plaza del Castillo tenía otra presencia.
En el libro también está la pequeña historia con personajes como ‘V’, Wenceslao Lecumberri.
Sí. Era un ‘salao’ el pobre. Tenía oligofrenia y los niños medio jugaban con él, medio se cachondeaban un poco de él, pero era un hombre entrañable. Vivió toda su vida en la Casa de la Misericordia.
FICHA DEL LIBRO
‘Pamplona, así somos 60 imprescindibles de la vieja Iruña’.
Autor: Juan Echenique Huarte
Editorial: Eunate. 256 páginas
Diseño y maquetación: Beatriz Menéndez.
PVP: 29 euros
