Suceso
La investigación de la Guardia Civil para dar con un BMW escondido a 40 kilómetros del accidente: "Al principio solo sabíamos que era azul"
Investigado un joven de 23 años tras causar un siniestro en la A-12 en Cirauqui con dos mujeres heridas, darse a a la fuga y ocultar su coche junto a un taller


Actualizado el 15/04/2026 a las 23:32
La furgoneta blanca con la que impactó quedó siniestro total. En ella viajaban dos mujeres, que resultaron heridas y fueron atendidas por los efectivos sanitarios y derivadas al hospital. Sin embargo, en el escenario del siniestro, ocurrido el 7 de marzo a las 10 horas, faltaba una pieza clave: el vehículo responsable. Su conductor, en lugar de atender la obligación legal y moral de detenerse y atender lo sucedido, se dio a la fuga. Los responsables del Grupo de Investigación de Accidentes de Tráfico de la Guardia Civil (GIAT) localizaron su coche en solo 10 días.
Poco después dieron con él. El joven, de 23 años, está investigado por delitos contra la seguridad vial, lesiones y daños. “Al principio solo sabíamos que se trataba de un vehículo azul, seguramente de la marca BMW”. De ese hilo, explica el sargento, fueron tirando en un abanico de acciones, entre las que se incluye el visionado de cámaras o la consulta a talleres. En las inmediaciones de uno de ellos, a donde fue llevado cuando estaba cerrado y en grúa, hallaron el vehículo, oculto bajo una lona. “A más de 40 kilómetros del lugar del accidente”, añade. Una vez encontrado, el trabajo de estos peritos pasa por realizar lo que denominan un análisis técnico y que en realidad es una especie de autopsia al coche accidentado para comprobar que los daños que presenta concuerdan con los del otro implicado en el siniestro, así como en el escenario. “Cuadraba totalmente, no solo los rastros de neumático que encontramos en el lugar eran los que faltaban sino que las transferencias de color azul de la furgoneta eran coincidentes con la pintura de este coche y además, también le encontramos restos de una valla de la A-12 con la que impactó”.
La situación y la fuerza de los golpes en altura ‘casaban’ al 100% entre ambos coches. Los agentes comprobaron además que el vehículo carecía del seguro obligatorio en vigor. Las diligencias han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia número 1 de Estella. La Guardia Civil recuerda que toda persona implicada en un siniestro vial debe permanecer en el lugar del accidente, en especial cuando haya heridos, y seguir el protocolo PAS: proteger, avisar y socorrer. “Para nosotros es oro que el testigo nos traslade todos los datos que pueda acerca de los vehículos implicados en un accidente”, señalaba este sargento, que recordaba además que el Código Penal obliga a todo testigo de un accidente a detenerse, dar aviso y socorrer a los implicados, así como facilitar la información disponible a los investigadores.
